CNT en lucha

Solidaridad y acción directa son dos principios básicos que caracterizan el anarcosindicalismo, son las herramientas principales de nuestras formas de lucha en los conflictos laborales. Por ello, respondiendo a la petición de los compañer@s del Sindicato de Oficios Varios de la CNT de Málaga, en el conflicto que mantienen con el Colegio de Abogados de esta ciudad en relación con el trabajador Fran Solano, desde el SOV de CNT de Elche hemos procedido a colgar una pancarta en uno de los accesos más transitados de nuestra ciudad, demostrando de esta manera que en la CNT cuando un compañer@ tiene un conflicto en su puesto de trabajo toda la Confederación responde con una sola voz.

Fran está siendo discriminado en su trabajo de una forma continua, el Colegio de Abogados se está saltando la legislación laboral de una manera insultante y sancionando al compañero sin base legal alguna; prueba de ello es la sentencia en firme del Juzgado de lo Social nº2 de Málaga anulando varias sanciones impuestas a Fran. El Decano y la Secretaría Técnica del Colegio de Abogados han intentado desde un primer momento ocultar estos hechos a los miembros de su Colegio profesional, pero la continua actividad del SOV de Málaga informando a la opinión pública ha conseguido echar por tierra este intento.

Desde CNT continuaremos respondiendo como lo hemos hecho desde hace ya 100 años ante cualquier agresión sufrida por un trabajador, con la solidaridad y la acción directa.

Más información del conflicto.

Secretaría de acción sindical. SOV CNT Elx.

30 años de Reformas Laborales. ¿Diálogo o sindicato vertical?

Los sucesivos gobiernos que hemos ido padeciendo -y padecemos- desde el final de la dictadura con la colaboración de clase empresarial y los sindicatos oficiales –que padecemos igualmente- emprendieron a principios de los años 80 del siglo pasado una calculada reducción de los derechos de los trabajadores. Pensada como una reestructuración permanente, se trata de abaratar la mano de obra puesta a disposición de las empresas como forma de compensar su falta de competitividad con respecto a las del exterior. La legendaria falta de capacidad del empresariado español, su avidez por los ingresos rápidos y su falta de responsabilidad social son sufragadas por la clase trabajadora que asiste impávida al deterioro de las condiciones laborales y de los derechos sociales.

Los caballos de batalla del neoliberalismo

La dirección de los recortes que patrocina la gran empresa está dirigida a obtener mayor capacidad competitiva en la esfera internacional gracias a la reducción de derechos y de ingresos de los trabajadores. Nos hemos convertido en el eslabón más débil; desunidos, sin conciencia de clase y sin sindicatos fuertes y decentes, somos la presa más fácil del conglomerado político-empresarial. Estas son sus “reformas estructurales” permanentes:

Pensiones: retrasar la edad de jubilación, reducir el número de beneficiarios y la cuantía de las pensiones

Aunque parezca increible, los mismos que despiden a los trabajadores más veteranos para contratar jóvenes a mitad de precio, pretenden elevar la edad de jubilación a los 70 años. Así se reduce el número de personas que llegará a percibir pensión. Esto se completa con una reducción del importe a cobrar, lo que se hace aumentando el número de años cotizados necesarios para percibirla. Para conseguir que nos traguemos esto, a través del altavoz de los grupos políticos y mediáticos, se nos hace pensar que el actual sistema público de pensiones es inviable. Pero eso es totalmente falso y los números lo demuestran; lo que se pretende es fomentar los planes privados de pensiones, auténtica bicoca para los bancos y un monumental engaño para quienes los suscriben.

Despido sin coste para el empresario

El despido ya es libre en España: basta con ingresar el coste de la indemnización en el juzgado y cualquiera puede ser despedido tenga el contrato que tenga, excepto los miembros de los comités de empresa. Pero el debate no está ahí; lo que pretenden es que además de libre, sea gratis. Reducción constante de los impuestos y cotizaciones a las empresas. Punto de fricción importante en las negociaciones del nuevo “pacto social”; parece ser que la única manera –aparte de reducir salarios- de rebajar costes de las empresas es reduciendo impuestos; Aún habiendose eliminado muchos impuestos al capital y rebajado sustancialmente otros, (sociedades, patrimonio, etc.) y existiendo una política clara de subvencionar la contratación por parte del estado, persiste un continuo chantaje por parte de la gran empresa: si no hay más rebajas de impuestos, no hay contrataciones. Esto, por si solo, ya indicaría el bagaje de los empresarios españoles; que lo digan después de una década de mantener beneficios astronómicos, es vergonzoso.

Privatización de la educación, la sanidad y los servicios sociales

Esa espiral de reducciones de impuestos que pagan las empresas es, al parecer, la única forma de los gobiernos “de izquierdas” de hacerse con la “amistad” de la clase empresarial. Así se cierra el ciclo del miedo. La reducción de impuestos conduce a la consiguiente merma de los fondos públicos y da lugar a los alarmismos acerca de la viabilidad futura de las pensiones o de los servicios públicos. Día a día, la educación (Plan Bolonia), la salud (reducción de recursos, hospitales públicos con gestión privada…), los servicios básicos y esenciales, dejan de ser públicos y son engullidos por las grandes empresas. Esquilmación de lo público para el negocio privado.

Reducción de los salarios

Otro de los principios fundamentales de los planes ultraliberales es ligar más profundamente los salarios con la productividad, es decir, pagar al trabajador según el rendimiento que el empresario le atribuya. Esto sucede en la práctica en muchos sectores, en los que ni los salarios ni el resto de condiciones laborales se parecen –ni de lejos- a lo que dicen los convenios colectivos.

Libre contratación entre empresario y trabajador

En la línea de lo anterior, lo que pretende la gran empresa es la eliminación de cualquier tipo de negociación colectiva, al estilo americano: empresario y trabajador acuerdan todas las condiciones de trabajo, siendo el despido libre y gratuito, sin intervención de la administración ni, por supuesto, de los sindicatos. El contrato laboral se convierte así en un contrato mercantil en el que se supone a dos partes libres e iguales. Todos los gastos sociales recaen sobre el trabajador, que se convierte de esta forma, en empresa al servicio de otra empresa, obligada para subsistir a continuar la cadena de explotación.

La flexiseguridad

Es el modelo europeo de capitalismo y casi un resumen de los puntos anteriores. Patrocinado por las Empresas de Trabajo Temporal, el modelo aboga por minimizar la legislación laboral para permitir “mayor flexibilidad para las empresas y mayor seguridad para los trabajadores”. Para la parte emempresarial se trata de desregular la contratación, el tiempo de trabajo y la jornada en su conjunto; disponer de un despido libre y gratuito; aumentar de la edad de jubilación y aumentar las facilidades para subcontratar y recurrir a las ETT. A cambio, el estado proporcionaría una formación continua del trabajador y una prestación por desempleo mucho más generosa que le permitiera cambiar de trabajo “sin traumas”. Aquí llevamos viendo ya treinta años viendo como la parte de ese plan que favorece a las empresas se lleva cada vez más a la práctica, en una reforma laboral tras otra; sin embargo, poco empeño se ha puesto en lo que pudiera favorecer al trabajador. Al contrario, la formación es un inmenso fraude, convertida en una de las fuentes de financiación de los sindicatos que participan en ella y el derecho a desempleo sufre nuevos recortes en cada reforma que nos cae encima.

¿Qué quieren ahora los empresarios?

Después de una década de ingresos supermillonarios para la gran empresa española, la CEOE lanzó el pasado 23 de julio un documento con sus peticiones para el “diálogo social” con gobierno y sindicatos oficiales. ¿Qué quieren? Comenzar a negociar a partir de septiembre una nueva reforma laboral. Quieren reducir su aportación a la seguridad social; despidos más baratos; igualar las mutuas a la Seguridad Social; más poder para las ETT; desregular aún más los contratos. La negativa inicial -y aparente- del gobierno a las peticiones empresariales deja por el momento la pelota en el alero. Estas son las peticiones de la CEOE:

• Rebaja de 5 puntos en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social.

• 100% de bonificación de las cotizaciones empresariales cuando las empresas realicen Expedientes de Regulación de Empleo de suspensión temporal de contratos.

• Rebaja de un 5% del Impuesto de Sociedades para pymes de menos de 25 trabajadores durante 3 años.

• Que las Mutuas tengan la misma capacidad que el INSS para dar el alta en los casos de Incapacidad Temporal de los trabajadores, o bien, que se suprima la obligación de la empresa de pagar la prestación por baja entre el cuarto y el decimoquinto día (es decir, todo lo que paga la empresa en caso de baja).

• Empresas de Trabajo Temporal: Que se permita la creación de ETT con ánimo de lucro y que permita acceder a las ETT a los sectores aún no permitidos (construcción, administración pública). Además, que se reduzca la indemnización por finalización de contrato que pagan las ETT (actualmente, 12 días por año trabajado).

• Aumentar la flexibilidad en la contratación a tiempo parcial.

• Abaratamiento de los costes por despido y aligeramiento de los procedimientos.

• Reforma de la negociación colectiva.

• Aumento de la flexibilidad interna en la empresa (incrementos de la movilidad geográfica y funcional).

• Simplificación o supresión de los procedimientos administrativos laborales.

• 5.000 millones de euros para el Fondo de Inversión Local de 2010 destinado a obras de mejora y que sean realizadas sólo por empresas.

¿Y qué queremos los trabajadores?

La actitud de los sindicatos que negocian esta agonía de la clase obrera es simplemente subsistir. Obtener la financiación necesaria para mantener sus estructuras a cambio de firmar la pérdida de derechos para sus representados. Así, mientras los trabajadores perdemos derechos, ellos aumentan su presencia institucional, el número de delegados, las subvenciones que perciben y un largo etcétera. Aquel lema del PSOE de los años 80, “mejor tener un trabajo con menos derechos que tener derechos y no tener trabajo” está plenamente aceptado por los “interlocutores sociales”. Machaconamente pretenden convencernos de ello. Piensan, al estilo de Goebbels -el ministro de propaganda nazi- que una mentira repetida muchas veces se convierte en una verdad. ¿Y para qué necesitan convencernos, si son ellos los que negocian, los que mandan, los que tienen los votos sindicales y políticos? Todas las medidas regresivas que imponen el gobierno y los sindicatos no necesitan nuestra conformidad, sino nuestra desmovilización. Necesitan a los trabajadores disgregados y atentos a la pantalla. Y ellos saben, mucho mejor que nosotros mismos, que la cuerda se tensa cada vez más. Más desigualdades sociales, más trabajadores explotados, más parados, más presos, … y por tanto saben que su política de protección y defensa del sistema capitalista es frágil. Ahora somos los trabajadores los que tenemos que percibir esa fragilidad y encontrar nuestra fuerza como colectivo, reinventando el lugar de trabajo como el escenario de la lucha social. Solidaridad frente a individualismo. Conciencia frente a oportunismo. Esas son las batallas.

Andalucía Libertaria

El arzobispado de Toledo reclama 30.000 euros a un sindicalista por hablar de los crímenes de la Iglesia


El hecho de anunciar una conferencia sobre los crímenes cometidos por esta institución a lo largo de la Historia ha sido suficiente para que el Arzobispado de Toledo haya denunciado ante el juzgado al sindicalista de CNT, Julio Reyero, que figuraba como conferenciante.

A Julio Reyero le piden mediante querella judicial 30.000 euros de fianza por un «delito de provocación para la discriminación en conjunción ideal con un delito de escarnio de los sentimientos religiosos». El arzobispado de Toledo pretende hacer uso del Código Penal para castigar la parodia, el sarcasmo, la burla o simplemente la divulgación de las tropelias de este poder fáctico.

El 27 de junio de 2008 la CNT de Toledo organizó una conferencia que llevaba por título: «Fundamentos, actitudes y comportamientos de una organización criminal: la Iglesia católica». Habiendo hablado de este tema otras veces sin problema, incluso en la misma ciudad, se esperaba una exposición histórica y un análisis de la realidad actual con un coloquio posterior.

La sola convocatoria del acto provocó que los medios locales y las autoridades políticas toledanas se escandalizaran. En Portada del periódico local El Día de Toledo, durante los días 26 y 27 de aquel mes, aparecía que «PSOE y PP dicen que la charla de CNT podría ser un delito», y que IU «critica las formas en que se ha organizado». Y a página entera en el interior, además de decir que «el propio
título de la conferencia puede ser constitutivo de delito», el portavoz del PSOE afirmaba que «el contenido y el título de la conferencia no corresponde al sentir de casi nadie en la ciudad de Toledo».

CNT considera esta denuncia un atropello a la libertad de expresión y una demostración de que en pleno siglo XXI la Iglesia Católica sigue siendo ‘intocable’.

www.cnt.es/toledo

Sobre la crisis


Esta maldita crisis nos envuelve como una terrible plaga, difícil de escapar pero no

imbatible. Cada día más personas (amig@s, compañer@s, familiares..) se quedan sin trabajo y parece ser que nadie se da cuenta de lo que realmente está ocurriendo, bien por ceguera, porque miran a otro lado o bien porque no desean combatir contra el gigante, el que les ha dado todo y ahora, les ha dejado sin nada. Nos han mermado nuestra capacidad para pensar, reaccionar, y por lo

tanto actuar. Somos títeres de una Sociedad creada por un Estado que permite que nuestras mentes vayan a su merced. Todo nos parece bien y aunque nos parezca algo mal, tampoco hacemos demasiados alardes ni aspavientos; simplemente fruncimos el ceño, mascullamos un poquito y listo.

Este maldito Capitalismo ha dejado su huella, su huella podrida y sucia, después del despilfarro a nivel mundial que se ha generado estos últimos años y ahora, con esta nueva crisis que de nueva tiene bien poco(nosotr@s siempre estamos en crisis) hasta las arcas del Estado han quedado a mínimos. Se ha invertido sin medida en grandes negocios, actividades de lujo, construcciones, grandes superficies, etc. Y por parte del ciudadano de a pie,se ha invertido en un consumismo desaforado, fuera de toda ley natural; cómo si el mundo se acabara.



En definitiva INVERSIONES ASTRONÓMICAS PARA OBRAS FARAÓNICAS. Muchas de ellas puntuales, sin expectativas de larga duración o continuación de futuro. Inversiones a fondo perdido que han traído consecuencias irreparables: pérdida de empleo, de recursos económicos, naturales, materiales; cierre de pequeña y mediana empresa, etc.. Está claro, tod@s y cada un@ de nosotr@s, inocentes e ignorantes currantes, llevados por el afán de superación y de supervivencia nos metimos en el maravilloso mundo del trabajo. Todo lo que la

Seguridad Social se ha llevado de nuestras cotizaciones, todos los impuestos que pagamos, todos los malditos % T.A.E de nuestros amigos los Bancos, etc.



Todo esto es lo que nos hemos dejado en favor de la economía, creyendo que nos beneficiaria algún día (jubilación, paro digno, etc). Y en realidad, nada de esto pasará, porque estamos dando de comer a quien nos quita la dignidad, la

capacidad de trabajo digno, la capacidad para pensar y organizar esta Sociedad con un orden, ¡sí!; pero un orden autogestionado, autoorganizado. Y así nos lo pagan; todo ese dinero, amig@s, se encuentra enterrado entre los muros de cemento de los grandes centros comerciales, en el paseo de la America’s cup, en el césped de los campos de golf, entre las paredes de Caja Madrid y otras entidades que han sido las beneficiadas de la crisis,recibiendo miles de millones pagados por l@s ciudadan@s en forma de ayudas gubernamentales,mientras que el dinero invertido para ayudar a l@s parad@s es una limosna en comparación.



Ante esta insultante situación,desde los sindicatos de la C.N.T. que formamos la Regional de Levante se convocó una conferencia de afiliados para el pasado sábado día 14 de Noviembre,a la que asistimos más de 40 personas de los diferentes sindicatos de la Regional y algun@s compañer@s de la vecina Regional murciana,allí debatimos y compartimos ideas y experiencias con

el objetivo de organizar acciones de cara a una campaña centrada en esta “crisis”porque ya es hora de lanzarse a la calle, informad@s, documentad@os y con capacidad de veracidad para quitar el velo a todas a aquellas personas envenenadas con las promesas de nuestro querido gobierno. Es hora

de ayudar y escuchar a aquellos trabajadores que se han quedado en el paro con despidos improcedentes y otras artimañas. Es hora de proponer, organizar y realizar nuestro sueño. Un mundo donde tod@s tengamos trabajo digno y no se manipule la realidad. Señores y señoras: “EL DINERO NO SE COME”

S.O.V. CNT-AIT Elx